"Quien gobierna con amor recibe lealtad como recompensa".

Francisco De Quevedo

Avanzando Siempre Hacia Adelante

Por Carmen Navarro.

Políticas económicas y empleo

"El ejecutivo ordena priorizar en las agencias de colocación a quienes reciben subsidios".

Además, se privilegia a los candidatos cuyas edades oscilan entre los veinte y cuarenta y cinco años. De esta manera, el ejecutivo busca reducir gastos fiscales para destinarlos a cumplir compromisos con la Unión Europea. Como habitantes de esta nación todavía llamada España, debemos manifestar nuestra oposición ante semejante inequidad social, humana y el ocultamiento político que esto representa.

¿De qué modo puede un gobierno mostrar tal insensibilidad frente a la situación que atraviesan millones —y repito, millones— de hogares en el territorio nacional? ¿Cómo es posible manipular el panorama laboral, distribuir de forma tan injusta las escasas oportunidades de trabajo que logran generar, con el único objetivo de ahorrar dinero y alcanzar las metas pactadas con su Unión Europea? ¿Cómo pueden dejar fuera de consideración, excluir de la posibilidad de obtener un empleo, a personas que realmente lo necesitan, no solo desde el punto de vista económico, sino también psicológico, como una de las necesidades fundamentales de desarrollo personal inherentes al ser humano?

El objetivo real no es beneficiar a nadie, excepto a ellos mismos. No tienen derecho a lamentarse después por el desprestigio de la clase política, ya que con sus acciones diarias dan sobradas razones para merecerlo.

¿Qué tipo de esperanza pueden ofrecer a los millones de trabajadores desempleados con este tipo de anuncios tan "positivos"? (Se quejarán del acoso, del cual estoy completamente en contra), pero la urgencia de alimentar a la familia y mantener un mínimo de estabilidad hogareña conduce inevitablemente a la desesperación. Dejan de pagar a quienes perciben subsidios, y estos se ven OBLIGADOS a aceptar trabajos bajo condiciones cuestionables o enfrentan sanciones y amenazas (porque esto no deja de ser una forma de coerción) con perder su ayuda económica o sufrir penalizaciones. Ayuda, por otra parte, que nadie les está regalando, no nos engañemos. Ese subsidio lo cobran gracias a los años de trabajo y cotizaciones realizadas durante los períodos y bajo las condiciones que establece el propio gobierno. Entonces, después de cumplir con toda una vida, en muchos casos laboral, ahora te abandonan para ahorrarse recursos y poder hacer frente a tanto saqueo descarado, para pagar pensiones vergonzosas, indemnizaciones indecentes, para cubrir tanto despilfarro, y para financiar los salarios de tanta incompetencia política, económica y de injusticia legal.

No nos representan. Tenemos un gobierno con mayoría, votado por el desencanto de la ciudadanía y también por la ausencia de participación electoral. Al sistema actual hay que transformarlo radicalmente y comenzar por implementar políticas fundamentadas en la justicia social, en el desarrollo económico de cada país, conforme a sus recursos. El capitalismo tuvo su época dorada y supo explotarla y aprovecharla al máximo, pero ahora no tiene capacidad para redistribuir aquella riqueza que tanto le hemos proporcionado nosotros, sus trabajadores y también sus consumidores, ni siquiera para crear algo nuevo. ¿Cómo van a hacerlo, si quienes les hemos dado esa riqueza tenemos los bolsillos vacíos?

Las políticas económicas ni siquiera ellos mismos saben manejarlas. Nuestra industria y agricultura prácticamente desaparecieron, reemplazadas por servicios (funcionariado, turismo, construcción). Ahora se desmantela todo y ¿qué nos queda? Miseria. La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía. Si esta cae, ¿quién la levanta? La esclavitud. Y bajo este término pueden entenderse muchas realidades actuales.

Aun así, siempre nos quedará Cáritas. Maestra de caridad y justicia social. Como una madre que acoge aquello que la política no es capaz ni siquiera de reconocer: el Derecho a la Vida, tanto de aquellos que no llegarán a ejercerlo, fruto de estas/sus políticas, como de los que aún viviendo no se les reconoce la dignidad humana. Hablar de Humanidad, hoy en día es hablar de Revolución, como lo fue —a mi juicio— Jesús en su época. Por eso existe un interés especial en silenciar esas/nuestras voces revolucionarias que incomodan y que despiertan en las personas sentimientos ahogados por celebraciones banales y por los Derechos inventados y manipulados a través de grupos de presión, etc. Ahora ya pasamos del concepto de género a ser pura mercancía, ya no somos ni siquiera personas. Hombre y mujer se convierte en un dilema para las generaciones más jóvenes. Y todo por dejarnos acunar en el capitalismo que hoy nos zarandea y arroja al arroyo, como trapos usados que no quieren ni siquiera reciclar.

Según estudios sociológicos recientes, en estos tiempos y tras diversas encuestas, la familia aparece en primer lugar como lo más valorado en sus vidas. Ante la sorpresa de los más progresistas e intentando buscar variables no contempladas que cambien estos datos y muy a su pesar, la familia todavía está en estas generaciones Presente, es el fundamento de las personas y de la recuperación de la esperanza. Estas generaciones todavía tienen a sus maestros, aquellos que han sido y siguen siendo referentes en sus vidas. Yo me pregunto, ¿quién sustituirá a esas generaciones que lo han dado todo y son una fuente inagotable de constancia, trabajo y entrega; que seguirán ofreciendo hasta su última gota de sangre por los suyos? ¿Aquellos a los que ves arrodillarse ante el altar y que tienes que ayudar a levantarse o los que permanecen de pie porque sus rodillas ya están desgastadas? ¿A los que se levantan a horas ya imprudentes para ellos a llevar a tus hijos o a recogerlos del colegio? ¡Qué generaciones! pero todavía somos recuperables, la semilla está sembrada y ahora es el tiempo de quitar esos plásticos que la envuelven y que han creado moda, diseñando a la humanidad como un frío y estático jardín Zen. Es hora de desalambrar, de plantarse cara al sol, de dejar que la naturaleza penetre en lo más hondo de nosotros, de mimetizarnos con ella, de dejarla crecer con la naturalidad y la autenticidad de la vida misma. Simplemente así, ellas solas germinarán.

No nos representan, solo son moldes hechos con determinadas siglas. Simplemente cerrando los ojos y escuchando puedes identificarlos, o apagando el sonido del televisor y por sus gestos, también los conoceremos. Aburrimiento, decepción e indignación.

La voluntad no sirve de nada, solo sirve a su señor (con lo cual te conviertes en su esclavo permanente), cuando no se reconoce al prójimo como a uno mismo.

¡Arriba las personas!

Una respuesta a "Avanzando Siempre Hacia Adelante"

Misil dice:
24 mayo, 2025 en 10:10

Es evidente la inutilidad del INEM, es un organismo que sirve solo para contar parados y controlarlos con estúpidos sellados de sus bajas de desempleo.
La contratación de parados está en manos de empresas privadas que, con agilidad empresarial ofrecen a las mismas los parados más idóneos para la funciones.

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